Ya sea porque tienes el propósito de bajar esos kilos que has adquirido en navidades, porque tienes necesidad de mejorar tu salud o simplemente no te lo han regalado estas fiestas y tienes el deseo de tenerlo. Un `smartwhach´ es un dispositivo algo complejo y te gustaría saber para que sirven, que miden y cuál es el que mejor puede adaptarse a lo que tú necesitas.

Pues para empezar estos aparatos se denominan cuantificadores de la actividad física y del deporte, ya que su función es llevar el control de lo que te mueves y cómo es ese movimiento, llevando un control del ejercicio para así ponerse en forma. Entre todos los dispositivos que se pueden encontrar en el mercado, los más habituales son las pulseras inteligentes y los ‘smartwatch’, pero con la cantidad de oferta que hay, encontrar el ‘wearable’ adecuado para cada uno no llega a ser del todo fácil.

Aquí te proporcionamos algunos consejos que sería bueno conocieras antes de adquirir el que más se adapte a lo que tu estas buscando.

¿QUÉ TIPO DE USUARIO ERES?

¿Cada cuánto tiempo haces o pretendes hacer ejercicio? ¿Eres un usuario muy avanzado o alguien que está empezando poco a poco? ¿Vas a andar y a correr o vas a hacer algo más? Este tipo de preguntas sirven para ver qué tipo de usuario eres, algo esencial para que no te pierdas a la hora de navegar entre los distintos modelos que hay en el mercado.

Si solo sales a correr o a andar por la calle, con una pulsera que te mida la distancia recorrida, la velocidad/el tiempo, las calorías consumidas y poco más, suficiente. Luego todas estos aparatos tienen aplicaciones móviles para que veas bien tu progreso, así que tendrás todos los datos a mano.

Si quieres medir también otros entrenamientos, como el hacer bicicleta (por la calle o estática) o máquina elíptica, por ejemplo, necesitarás un dispositivo un poco mejor que ofrezca más entrenamientos o una cuantificación mejor.

Conforme más quieras hacer, más avanzado tendrá que ser el ‘wearable’ si quieres que te detalle bien toda tu actividad.

GPS ,¿SÍ O NO?

Esto es una decisión personal de cada quien. El GPS integrado lo que permite es llevar con más exactitud los detalles del recorrido que realizas, es decir, la distancia, la velocidad o incluso saber por dónde has pasado exactamente. Esto te da la posibilidad, además, poder dejar el teléfono móvil en casa ya que todo lo mide el propio ‘wearable’, algo que quizá pueda resultar interesante.

Aún así, el aparato que no tiene GPS incorporado no es malo, en absoluto. Las mediciones suelen ser más que correctas y si lo que quieres es llevar un registro del mapa de la ruta que has seguido, siempre puedes llevar tu ‘smartphone’ encima. Además, hoy en día raro es que alguien salga sin el móvil, tanto por lo que pueda pasar como para ir escuchando música.

El GPS es un añadido interesante, pero que sea o no cien por cien necesario depende únicamente de ti.

CONTROL DEL RITMO CARDÍACO, SIEMPRE

Que la pulsera o el reloj tengan un pulsómetro para medir la frecuencia cardíaca es algo fundamental. Hoy en día la gran mayoría de los dispositivos incluyen pulsómetro óptico o una manera de acoplar el ‘wearable’ como un pulsómetro clásico (que se enganche con una banda a tu pecho), pero vigila que en las especificaciones se incluya algo así.

Lo más cómodo, aunque dependiendo del rango de precio sea algo menos preciso, es comprar cualquier aparato que incluya pulsómetro óptico para que realice las mediciones en la muñeca. Esto te servirá para ir viendo que no te esfuerzas por encima de tu capacidad y para controlar el pulso en todo tipo de circunstancias.

QUE INCLUYA ALERTAS Y METAS DIARIAS

Las metas diarias son ese aspecto que aunque no resulte determinante, a largo plazo sí que puede llegar a serlo. Establecer cuántos pasos quieres andar en un día o cuántas calorías quieres quemar viene muy bien si eres una persona sedentaria o que tiende a procrastinar, ya que ayudan con el aspecto de la motivación.

El sistema de alertas tampoco es algo que se deba pasar por alto a la hora de elegir un ‘wearable’. Durante el día, aunque hagamos ejercicio a determinada hora, tendemos a estar sentados (oficinistas, informáticos, periodistas). Son muchos los gremios que necesitan trabajar desde una mesa y una silla y para mejorar la salud hay que moverse un poco cada hora, aunque sean un par de minutos. Las alertas por inactividad te recuerdan que te tienes que levantar y mover para que tu salud sea buena, por lo que no es algo de lo que se deba prescindir a la ligera.

REGISTRO DEL SUEÑO

El registro del sueño es, posiblemente, la función más prescindible de la lista, pero en según qué casos puede ser bastante útil.

Hay que dormir determinadas horas al día para que nuestro cuerpo y nuestro cerebro descansen lo suficiente. Tanto las horas del sueño como la calidad del mismo son dos factores que determinan cuánto ejercicio debe hacer una persona al día siguiente – si se duermen tres horas y mal, lo lógico es que el día después uno se esfuerce algo menos para no sobrecargar – y esto se puede medir muy bien con las pulseras ‘fitness’ (los relojes tienen menos autonomía, por lo que se tiende a dejarlos cargando por las noches).

Si eres una persona que no duerme bien o duerme poco, adquiere una pulsera que incluya este registro, te vendrá bien para controlarlo. Por el contrario, si no tienes ningún problema con tu sueño nocturno, quizá sea una función de la que puedes prescindir.

¿PULSERA O RELOJ?

Dependiendo del uso que le vayas a dar, tendrás que escoger entre una pulsera o un reloj inteligente, pero uno de los factores más determinantes aquí es, sin ninguna duda, el precio: los ‘smartwatch’ son más caros.

Por un lado tenemos los relojes. Aunque haya dispositivos como el Apple Watch que estén enfocados a la actividad física, la mayoría tienden a dejar de lado pequeños detalles (medición del sueño, por ejemplo) para incorporar otros como la posibilidad de recibir y contestar notificaciones, llamadas o mensajes de texto, así como consultar redes sociales o el correo, por ejemplo. Aún así, parece que en los últimos relojes que han salido al mercado esa tendencia ha disminuido bastante.

Por otro lado, tenemos las pulseras ‘fitness’, como las Xiaomi Mi Band o las de Garmin, que están más dedicadas a la cuantificación del ejercicio como tal. Dependiendo del modelo, algunas serán capaces de medir con mayor exactitud ciertos tipos de ejercicios y otras se quedarán simplemente en el recuento de pasos y sueño. Muchos ‘wearables’ de este tipo incluyen avisos inteligentes de llamadas o notificaciones, pero tampoco son nada del otro mundo.

Eres tú el que debe decidir si con algo básico es suficiente o necesita algo más sofisticado.

EL DINERO

El dinero que te quieras gastar es un punto vital, por no decir el más importante. De nada te sirve ponerte a mirar el Apple Watch Series 2 o el Samsung Gear S3 si sabes que tu presupuesto no va más allá de los 100 euros.

Estos relojes ofrecen más opciones de ejercicios cardiovasculares o de gimnasio en sus aplicaciones para entrenamientos, además de que pueden detectar perfectamente si subes escaleras, si haces un ‘sprint’ o si simplemente vas andando con mucha exactitud, pero a cambio hay un aumento de precio considerable.

Las pulseras ‘fitness’ tienden a la simpleza, a darte la información de lo que necesitas de base, sin florituras, de ahí que su precio sea menor.

Estipula bien cuánto estás dispuesto a gastarte y, después, plantéate qué necesitas que tenga y qué no, más que nada porque a nadie le gusta tener la miel en los labios y que se la quiten.

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